IDIOTAS

Dumb whiteys helping niglets.La gentuza progre, bien pensante y antiracista, que nunca, pero nunca, nunca tiene un pensamiento malo ¡Nunca!

¡Nunca lo tienen! Bueno, en realidad, eso es fácil para ellos. Nunca piensan en absoluto. Para nada.

Solo se dejan llevar por los sentimientos. O como dice Iorio (en sentido negativo) “pues jamás a mi nunca me habló el corazón.” A ellos nunca les habla el cerebro. Demasiado sentimentaloides son.

Cuando uno tiene que leer cosas como “el maldito racismo tiene la culpa de <<inserte calamidad aquí>>” uno sabe que se está encontrando probablemente con un tarado. Porque el 90%, o el 95% de las veces, el único racismo que ven es el racismo que supuestamente perpetran los blancos. Claro, generalmente no ven que los blancos son los únicos idiotas que tienen gente de otras razas en cantidades masivas en sus países. No, eso no lo ven. Y que los blancos les dan todo (o casi todo) a dicha gente que no es de su raza. Noooo. Para ellos, nada es suficiente. Hasta que el último blanco no desaparezca, la última mujer blanca no haya sido violada en masa por un grupo de migrantes somalíes, eritreanos o lo que sea, y el último niño blanco no sea un prostituto para sedientos pedófilos judíos, entonces, vamos a seguir siendo unos jodidos racistas hijos de puta. Claro.

Y por supuesto, hasta que el último Kunta-Kinte no tenga su I-phone, su I-pad y su casita amueblada con su ropa a la occidental y todo, con pensiones pagadas por los mismos contribuyentes blancos que aportan al sistema de pensiones sin ver el dinero, uno será un naziasesinoracistahijodeputa. Claro.

Cuando uno tiene que leer idiotas como esta (que básicamente es una propaladora de toda la basura judeo-izquierdista), que se quejan del racismo, sexismo, clasicismo, y todos los ismos que hacen que la gente no sea básicamente una tarada que acepta todo por que si, uno tiene ganas de ir a romperles la cara. Si. Por traidores.

Por traidores, por cerdos traidores. Por ser unos idiotas que se escudan en el hecho de que “tienen un título universitario” y “son intelectuales”, o hasta “tengo una cátedra en la universidad x” como si fuera gran prueba de que son inteligentes o que se yo. Como si tuvieran una superioridad moral por el solo hecho de haber pasado por una máquina de hacer borregos lobotomizados a la que le llaman “universidad”. Imbéciles. Eso si, imbéciles con título, eh. Con título de imbéciles.

Si. Hoy por hoy, la universidad enseña demasiadas porquerías que no tienen sustento en el mundo real. Si, en ese apestoso mundo real en el cual un amoroso negrito puede encajarte unos cuantos cuchillazos. ¿Por qué? Porque quiso. No hagas preguntas, el tipo no tiene lógica. Los negros fallan en eso como los intelectualoides fallan en ver lo violentos e imbéciles que son sus queridos negritos.

Si, esa clase de intelectualoide que uno ve rapiñando un cargo en alguna universidad, porque no puede hacer otra cosa que vivir de eso. O sea, viven enseñando lo que aprendieron en la universidad. Es decir, nada. Si uno se pone a pensar, es como una infección zombie. Un zombie muerde a otro no-zombie, y el no-zombie (persona que antes estaba sana) se convierte en zombie. Y muerde al resto. Que lindo.

Intelectualoides cagatintas que viven rapiñando un cargo en alguna universidad aislados en su torre de marfil, sin saber que la vida les pasa por encima (o mejor dicho, que nos pasa por encima a nosotros). Claro, ellos están muy ocupados ayudando negritos a acuchillarnos. Es decir, traen a los negritos, y luego, el negrito se ocupa del resto. Muy lindo.

En otro caso se le llamaría cómplice. En este también. Y otra cosa además de cómplice, se le llamaría TRAIDOR.
Eso. TRAIDOR. Son siete letras que dicen mucho. “Muchas cosas malas tiene la vida, pero ninguna es peor que la traición/Muchos callan, otros olvidan, y yo aquí estoy cantando recordandotelo.” Otra vez me puse a cantar -disculpen-.

Recordando un ensayo de Revilo Oliver, vendría a ser como si tuvieran una enfermedad peor que el kuru. Porque a estos idiotas… realmente les mueve el corazón. Realmente creen que están haciendo un bien. “Haz el bien sin mirar a quien…” Y te quedarás ciego, agregaría yo.
Están ciegos. Y lo peor, no es el hecho de que estén ciegos. Lo peor es que se nos echan al cuello, buscando la yugular, si apuntamos a su ceguera. Realmente, es como una adicción, una enfermedad mental, o el estado mental del que está atrapado en una secta.
Uno es el malo. Uno es el racista hijo de puta que odia a todos los que no son como él. Uno es malo, malo, malo, malo y malo. Malísimo. Peor que Satanás…
Y viniendo eso de gente que afirma no creer en nada en absoluto (ni en religiones, ni en dioses paganos, ni siquiera en el Monstruo de Espagueti Volador), es realmente remarcable.
En realidad, tienen la misma mentalidad del religioso. En sus peores aspectos. De hecho, son un espejo.
Aunque hay algo en lo que si creen ciegamente. En realidad, varias cosas, que vendrían a ser como dogmas, o algo así.

Primero, creen en el progreso. En el progreso indefinido, sin límite. Creen que lo mejor aun está por llegar. Que nuestros antepasados eran unos pobres bárbaros infelices, unos pobres brutos que vivían de manera espantosa, pasando nada más que penas, penas y penas. Joder, no sé como no se suicidaron todos entonces. No estaríamos aquí, se los aseguro. Bueno, dirán: “es por que la gente se conformaba con poco.” Ya veo. Por eso ahora hay más suicidios que nunca (si, ya sé, también aplica la ley de los grandes números en esto)…

Como si hubiesen vivido todos mal. Y como si no hubiesen podido tener algo de felicidad también. Como si ser unos cómodos fuera lo mejor que nos ha pasado. Hmmmm. Como si vivir en grandes junglas de cemento fuera lo mejor que existe desde el jugo de naranja. Hmmmmm…
(y me dirán que es un poco simplista esa última frase). Tengo un borrador que tal vez algún día termine de pulir que trata sobre eso. Ahora bien, no digo necesariamente que podemos volver todos al campo. Los nacionalsocialistas lo intentaron, al menos, pero, ni así se puede meter a todo el mundo en el campo. Imposible. E improcedente, además.

Segundo, que todos somos iguales. Y que todo da lo mismo, además. Así, da lo mismo un negro que llegó hace cinco minutos a Francia, practicante de vudú, y para más inri, violador serial, además. ¡Ese es un ciudadano digno de la gran nación francesa! Aunque le de lo mismo estar en Francia, o Inglaterra, o Finlandia, con tal de que le den asilo, casa, pensiones y teléfonos móviles sin tener él que mover un dedo. ¡Claro! Total… “¿cómo se llama el himno de Francia?” “¿Qué tengo que cantar el himno francés viviendo en Francia?” “No, eso es muy racista e intolerante”. “¡No me importa el himno francés!” Como a cierta diputada “argentina” tampoco le importa el himno argentino… (no se sorprendan, es judía, y trotskista).

La raza de inventores, artistas y creadores de todo lo bueno y bonito que disfrutan es igual a la raza de caníbales, brutos y tontos que no inventaron ni la rueda para transportarse. Claro. ¡Todos somos iguales, goy! ¡Oy vey!

Si, creen en esa estúpida igualdad. Yo puedo mencionarles un lugar en donde todos somos iguales…

 

 

Si, a este me refiero.

O como la frasecita tonta que he leído por ahí: “no importa que sea blanco, amarillo, o negro, todos cagan marrón.” Como si lo único que hiciéramos fuera cagar. Realmente, si hay que llegar a ser escatológico, es por que hay un problema. Y además, también todos respiran, incluidas las plantas… ¡Y yo no soy igual a una planta! ¡Imbécil!

Predican la muerte, adoran la muerte, pero ni se dan cuenta (el 98%)… Lo más irónico de todo es que somos los malvados nacionalsocialistas los que hacemos un culto de la muerte ¿o no? Los nacionalsocialistas no rechazan la muerte, la aceptan como parte de la vida, pero tampoco buscan suicidarse estúpidamente.

Buscan vivir, no morir. Es decir, no morir de manera suicida y estúpida. Una cosa es el sacrificio que uno hace por su patria, su sangre y hogar. Otra cosa es morirse ahogado en tu propio vómito por que eras un borracho incurable, y esa noche te habías tomado 3 botellas enteras de vodka. En el primer caso, uno sirve a un ideal superior a uno mismo, en el segundo, solo se “rebela” estérilmente contra si mismo. Si, por que en realidad, esa rebelión es estúpida y estéril. Solo es una rebelión por el mero hecho de rebelarse. Como un niño tonto que rompe sus juguetes y hace berrinches. Ese es el “rebelde” al que me refiero. Y se exterioriza en ser lo peor que se puede llegar a ser. En algo autodestructivo…

Llevado al plano socio-político-racial, es la autodestrucción racial que promueven los izquierdistas. Esto es, la destrucción de la raza blanca de la cual ellos también forman parte (por eso digo que son traidores, y no meto a los judíos en esto, por que los judíos no son blancos).

Predican la muerte en la práctica, pero dicen que aman la vida. Que la aceptan. Una contradicción de principios. En realidad, solo predican la muerte expresamente para la raza blanca. Para el resto de las razas, no, aunque ese también sea probablemente un resultado pasible de ocurrir.

Tercero, promueven la tolerancia. De todo. Hasta de lo intolerable. Especialmente, de lo intolerable. Y para colmo la confunden con respeto. Y eso no debe ser así. El respeto es algo que se gana, o se otorga, pero jamás debe confundirse con la tolerancia (un valor negativo). La tolerancia es la capacidad que tiene alguien de sufrir algo sin rechistar. Pero no necesariamente quiere decir que lo acepte, o que esté féliz de sufrir dicha situación. Y mucho menos que lo respete o venere. Es el valor que puede llegar a exhibir una víctima de un crimen. Y generalmente, es hija de la debilidad. Si la víctima del crimen ve que puede partirle la cabeza a su asaltante sin que este pueda pelear, o que pueda herirlo de gravedad, es muy probable que la víctima decida hacerlo. Por que el asaltado (atracado) no está feliz con su situación. Así que, cuando te dicen que seas tolerante, básicamente te están diciendo que te tapes la nariz frente a algo repulsivo y que lo aceptes sin rechistar. Como un par de transexuales diciendo que son mujeres y que deberían hacer las cosas más fáciles para que puedan hacerse una vagina artificial. Que el contribuyente o los seguros médicos deban financiar su operación, por que deben hacerlo por sus derechos, y la discriminación, y que ustedes son homofóbicos y bla bla bla…

Y eso de aceptar sin rechistar, ¿a qué me recuerda…?

A UN ESCLAVO. Los esclavos no pueden protestar, por que no tienen derechos, por que son esclavos, y gracias que son esclavos, por que su otra alternativa es la muerte. ¿Se entiende ahora?
Si, básicamente, en el mundo “libre”, tenemos que dar gracias que no nos cae la policía de la corrección política, con todo lo que eso implica. La pensarpol de Orwell. Menos mal que es el mundo libre, por que si fuera la dictadura mala mala mala… ufff. Ni pensar.

Oveja democrática.
Ni pensaaaaaaaaaar, baaaaaaaah.

 

 

Cuarto, relacionado con el punto dos y tres, lleva a eso, a no pensar. Como un tonto, o… como un niño tonto. Ojo, hay niños que son más inteligentes que muchos adultos. Pero el problema es que los niños no saben demasiadas cosas. Y son maleables. Un niño no tiene las herramientas para remarcar una contradicción más allá de las muy obvias. Y ojo, tampoco estoy diciendo que la izquierda no tiene contradicciones obvias. Es más, está plagada de contradicciones obvias. Pero las cosas más ocultas, un niño no las puede ver. Y más si están envueltas en buenos deseos y lindas palabras. Tal vez, en el mejor de los casos, el instinto del niño le diga que hay algo raro. Pero, si no puede ver mucho más allá de eso, tal vez siga igual con lo que le dicen. Y eso, los izquierdistas lo saben muy bien.

No pensar, ni tampoco… juzgar. No usar el juicio, todo da igual. Muy bien. Seamos todos iguales de tarados, entonces. Todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor… Si, es el tango Cambalache.
Todo es igual, nada es mejor, y todo es mediocridad. Eso lleva a la mediocridad. Por eso, también, los izquierdistas son cada vez más mediocres. Son tan mediocres que los izquierdistas de otras épocas se hubieran matado de risa de ellos, o los hubieran mandado al gulag (cuando no fusilado).

 

En serio.

 

La izquierda es la mediocridad aplicada. Y también la derecha, o mejor dicho, lleva también a eso… Es como un círculo. Si uno lleva el capitalismo a sus últimas consecuencias, tarde o temprano llegará a la mediocridad. Porque solo se ocupará de lo que vende, si vende o no, sin importar que sea bueno, regular o malo… Solo se piensa en la ganancia que puede sacar uno mismo, o su empresa… Ya sé, me dirás que la gente no comprará tus productos si son malos. Es verdad, hasta cierto punto. Si es muy barato puede que te lo compren igual, si no se hacen demasiadas ilusiones sobre la calidad del mismo. Además… hay que pensar que hay quienes no puedan permitirse (o no quieran) pagar demasiado por algo que tal vez vayan a usar una o dos veces, entonces, ¿para qué hacerse tanto problema? El problema es cuando esta postura lleva a olvidarse del deber que se tiene para con el otro. En este caso, el cliente. El maltrato para con el cliente no solo puede darse rehusándose a atenderlo de manera decente en un negocio: también puede darse usando los materiales más baratos (o las prácticas más relajadas, por no decir otra cosa) de fabricación/preparación… Por ejemplo, si no me lavo las manos en un restaurante (y soy yo quien prepara la comida), es muy probable que la gente se enferme (sobre todo si no lo hago después de ir al baño… ¡Puaj!)

No es solo una cuestión de mercadeo, es una cuestión de decencia y deber. No es el tomar a la gente como números o como cosas que se interponen entre tu producto y el dinero. A eso me estoy refiriendo.

Bueno, me estoy yendo un poco de tema. También esa mediocridad es muy palpable en el plano cultural. Solo hay que mirar los 40 principales o alguna radio que ponga música de moda para ver a lo que me refiero… O como el cuadro ese de Basquiat que cotizó a 110 millones de dólares. Es mediocridad pura y dura. Nadie me puede decir que Basquiat hacia buen arte…

 

 

Ese japonés tonto debe creer que el cuadro de Basquiat es igual a los cuadros de los grandes genios del arte… Vamos, ¡si hasta debe creer que es mejor todavía! Mejor que esto…

 

Girl in Prayer. By Adolf Wissel.

 

Seguro que si. Ah, de paso, el pintor que pintó el cuadro de arriba se llamaba Adolf Wissel. De nada…

 

Ese es el problema con ese relativismo estúpido que tienen. Aceptemos a todos, todos somos iguales, todos merecen una oportunidad, somos libres, seamos tolerantes, el odio está prohibido, solo tenemos una cosa para ustedes, y eso es amor… Mucho, mucho amor…

 

 

Tenemos mucho amor. Y travestidos leyéndole cuentos a niños también.

 

Si, mucho amor. Tanto amor tienen, que hasta deciden romperte la cabeza para demostrarte el amor que tienen.

Love love love.

Aman con locura a su propia idiotez. Y pretenden que todos hagamos lo mismo.

Por eso son idiotas. Y peligrosos, además.

Por eso.

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Autor: Gas Mask

Please visit https://thegasmaskblog.wordpress.com if you are fed up with jewish lies and bullcrap!

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