Democracia y propaganda, por el Dr. William Luther Pierce [Traducción al español]

[Esta es una traducción de la transmisión original “Democracy and Propaganda” del Dr. William Luther Pierce. El original (en inglés) se puede encontrar en el blog del Der Stürmer, aquí. He quitado el vídeo, ya que el audio de este (sin subtitulos), por obvias razones está en inglés.]

Democracia y propaganda

Dr. William Pierce

¡Hola!

Aprecio la retroalimentación que recibo de los oyentes, quienes me brindan sus respuestas a mis transmisiones, que me dicen acerca de sus propias preocupaciones e ideas, y que a veces me dan información sobre noticias de las cuales no podría haberme enterado de otra manera.

Una cosa de la que me recuerdan todo el tiempo, viendo la retroalimentación de los oyentes es que, muchos de ellos aun no han asimilado el mensaje que he incluido en prácticamente cada transmisión, y que se trata de la importancia central del control judío de los medios en todos nuestros problemas. Muchos oyentes, quizás hasta la mayoría, aun creen que, de alguna manera, cuando el público blanco se exaspere lo suficiente, podremos salir de nuestros problemas votando. Cuando he dicho que todo el proceso democrático es una estafa, una ilusión, en la era de la televisión, no me han creído. Ellos aun se mantienen aferrados a la noción que la democracia es inherente en la vida blanca, que está con nosotros para quedarse, y que debemos confiar en ella para resolver nuestros problemas. Esta noción parece haber sido implantada tan profundamente en sus conciencias que les tomará un verdadero trauma para desecharla. Bueno, puedes estar seguro de que ese trauma está en camino, pero mientras tanto nos incumbe a algunos de nosotros entender la situación.

Un par de semanas atrás cité algunas frases de un libro publicado en 1928 llamado Propaganda, escrito por el judío Edward Bernays. Hoy les leeré un set expandido de párrafos del libro de Bernays para darles un poco más del sentido de su mensaje. Cito:

‘La manipulación consciente e inteligente de los hábitos y opiniones organizados de las masas es un elemento importante en la sociedad democrática. Aquellos que manipulan este mecanismo invisible de la sociedad constituyen un gobierno invisible que es el verdadero poder dominante de nuestro país.’

‘Somos gobernados, nuestras mentes son moldeadas, nuestros gustos están formados, nuestras ideas son sugeridas en su mayoría por hombres de los cuales nunca hemos oído hablar. Este es un resultado lógico de la manera en la cual nuestra sociedad democrática está organizada. Vastos números de seres humanos deben cooperar de esta manera si van a vivir juntos como una sociedad funcional…’

‘Cualquier actitud que uno escoja tomar frente a esta condición, sigue siendo un hecho que en casi cualquier acto de nuestra vida cotidiana, ya sea en la esfera de la política o los negocios, en nuestra conducta social o en nuestro pensamiento ético, somos dominados por el relativamente pequeño número de personas… que entienden los procesos mentales y los patrones sociales de las masas. Son ellos quienes jalan los hilos que controlan la mente pública, son ellos quienes arrean antiguas fuerzas sociales y conciben nuevas maneras de atar y guiar al mundo…’

‘A veces el efecto en el público es creado por un propagandista profesional, a veces por un amateur designado para el trabajo. Lo importante es que es universal y continuo; y en su suma total está reglamentando la mente pública tanto como un ejercito reglamenta la mente de sus soldados…’

‘El estudio sistemático de la psicología de masas reveló a los estudiantes el potencial del gobierno invisible de la sociedad manipulando los motivos que incitan a la acción del hombre en el grupo… Así, esta pregunta surgió naturalmente: ¿Si entendemos el mecanismo y los motivos de la mentalidad de grupo no será posible controlar y reglamentar las masas de acuerdo a nuestra voluntad sin que lo sepan?’

‘La práctica reciente de la propaganda ha probado que es posible, al menos hasta un cierto punto y dentro de ciertos límites…’

‘Ningún sociologo serio cree ya que la voz del pueblo expresa alguna idea divina, o elevada y sabia. La voz del pueblo expresa la mente del pueblo, y esa mente está formada por los lideres del grupo en los cuales cree y por aquellas personas que entienden la manipulación de la opinión pública…’

‘Ya sea en el problema de conseguir ser electo para algún cargo público, o en el problema de interpretar y popularizar nuevos asuntos, o en el problema de hacer la administración diaria de los asuntos públicos una parte vital de la vida en comunidad, el uso de la propaganda, cuidadosamente ajustada a la mentalidad de las masas, es un adjunto esencial de la vida política.’

Debo mencionar que el libro de Bernays no es profundo o especialmente valuable en si mismo. Simplemente menciona algunos hechos evidentes sobre la manera en la cual funciona una sociedad moderna. El hecho de que Bernays fuera un judío ni siquiera es especialmente relevante aquí excepto para enfatizar que la propaganda, los medios masivos de comunicación, la psicología y la manipulación de los demás siempre han sido temas de especial interés para los judíos. No es por nada que ellos son tan numerosos en esos campos como lo eran en los tiempos de Bernays y Freud. La razón de por que elegí el libro de Bernays para citar es que provee un resumen más claro y conciso, en unos pocos párrafos citables, del rol de la propaganda en la vida moderna que otros libros sobre el tema.

Si yo estuviera en tu lugar, ni siquiera perdería el tiempo intentando hallar una copia del libro de Bernays. Aunque está disponible en las bibliotecas más grandes, está fuera de circulación, y todo lo que hace es mencionar lo obvio: esto es, que el concepto de democracia no tiene sentido en una era donde unas pocas personas tienen en sus manos el mecanismo para controlar las actitudes y opiniones de la mayoría del electorado. Y Bernays también toma la posición falsa que no solo este control es un hecho de la vida, sino que además, es una cosa buena; es necesario controlar y reglamentar el pensamiento del público para evitar el caos, y eso solo nos puede llevar a más progreso y prosperidad. Él simplemente glosa sobre la pregunta sobre quien debe ejercer este control y cuales deberían ser sus motivos.

Si realmente quieres estudiar el tema de la propaganda, un buen lugar para empezar es con el libro de 1962, también llamado Propaganda, escrito por el francés Jacques Ellul. Ese libro aun se imprime y está disponible a través del patrocinador de este programa, National Vanguard Books. El profesor Ellul trata este tema con mayor profundidad y con mayor honestidad que Bernays, pero está de acuerdo con Bernays en las conclusiones más obvias y fundamentales: en la irrelevancia de la idea de la democracia, por ejemplo. Cito desde el libro del profesor Ellul:

‘Si estoy a favor de la democracia, solo puedo arrepentirme de que la propaganda hace el verdadero ejercicio de ella casi imposible. Pero pienso que sería aun peor entretener cualquier ilusión sobre la coexistencia de la verdadera democracia y la propaganda.’

Para mí es frustrante que una conclusión que parece tan obvia es sin embargo resistida por tanta gente inteligente. La democracia se ha convertido en un concepto sagrado para ellos, esta idea que las políticas que guian a nuestra nación deben ser decididas contando los votos de cada bípedo sin alas que haya alcanzado la edad de 18. Es como la maternidad: están casi con miedo de cuestionarla.

Esto parece ser tan verdadero en los intelectuales de nuestra sociedad, como en los Juanes Pérez. El hecho es que los intelectuales no son más propensos a ser más independientes mentalmente que la gente que trabaja con sus manos; la mayoría de los intelectuales, como la mayoría de los Juanes Pérez, son lemmings. De hecho, como indica Ellul, son precisamente los intelectuales los que son controlados más fuertemente por la propaganda, por que ellos están más abiertos a cada medio de propaganda.

Y debo admitir que me llevo un largo tiempo superar las ideas martilladas dentro mío cuando estuve en la escuela, que bajo una democracia la gente es más libre que bajo cualquier otro sistema político, que en una democracia somos libres de pensar y de decir lo que queramos, y que tenemos una mayor responsabilidad como ciudadanos de una democracia de decidir las cosas independientemente, y así podríamos seguir. Actualmente, aun tenemos un cierto grado de libertad individual en los Estados Unidos hoy porque hace más de 200 años atrás hombres cuyo temperamento era más aristocrático que democrático en el sentido moderno de la palabra estaban dispuestos a ir a la guerra contra su gobierno legítimo para asegurarnos esa libertad, y la gente con un verdadero temperamento democrático que ha estado comiendose esa libertad desde entonces, aun no ha tenido éxito en acabar con ella completamente.

Bueno, no debería sorprendernos que, aunque libros como el Propaganda del profesor Ellul – y muchos otros – están disponibles, casi nadie haya oído hablar de ellos. Mantener al público creyendo en el mito de la democracia es un elemento importante en mantener el control sobre el pensamiento y comportamiento de este. Es simplemente inmoral y escandaloso cuestionar la realidad de la democracia. Es como cuestionar la veracidad de la historia del “Holocausto”. Y por esa misma razón, no nos van a enseñar en nuestras clases de estudios sociales en la escuela, ni vamos a leer en el New York Times o en el Wall Street Journal ni siquiera las conclusiones más obvias y evidentes presentadas por Bernays o Ellul. Aun nos enseñan como la democracia salvaguarda nuestra libertad, incluso cuando aquellos que controlan el mecanismo de la propaganda en nuestra sociedad democrática están trabajando día y noche para eliminar esa misma libertad.

Ya la “libertad” significa para María Pérez el derecho de comprar ruleros plásticos azules, rosados, amarillos o de no comprar ruleros en lo absoluto en el centro comercial. Y para su marido significa el derecho de mirar cualquier partido de fútbol y de ir al refrigerador a buscar otro pack de seis cervezas en el entretiempo. Y tanto María Pérez como Juan Pérez han sido convencidos por los democratas de que la Primera Enmienda no le da realmente el derecho a nadie de decir cosas “odiosas”: cosas que ofenden a otras personas. La mayoría de ellos cree que el racismo es ilegal – o que debería ser ilegal.

Es desafortunado que no podamos usar la propaganda de la manera que es usada contra nosotros. No soy de ninguna manera un propagandista experto, pero entiendo lo suficiente para saber que el uso de la propaganda en una escala lo suficientemente grande para ser efectiva en cambiar las actitudes del público requiere un mecanismo mucho mayor que nadie, salvo los judíos, poseen. Estoy hablando de la llamada “propaganda vertical”, que simultáneamente condiciona a grandes números de personas a través del uso de la televisión, revistas y otros medios masivos. Los judíos trabajaron duro para obtener el control de ese mecanismo y construirlo en el último siglo.

Existe también, por supuesto, lo que se llama “propaganda horizontal”, en donde las actitudes y el comportamiento de los individuos en grupos pequeños son cambiados a traves de la sugestión por los líderes del grupo y la discusión guiada. Este es el tipo de técnica que fue utilizada en los campos de prisión comunistas y en algunos cultos religiosos y también es usado en el “entrenamiento de sensibilidad” en Estados Unidos para condicionar a los empleados en el gobierno y en las empresas privadas hoy. Es también utilizado en un grado sumamente aterrador en las escuelas de Estados Unidos para hacer propaganda a los niños. No requiere mucho en la forma del mecanismo, como la “propaganda vertical”, pero requiere un gran número de grupos de condicionamiento operando simultáneamente para ser efectiva en una porción significativa de la población, y eso requiere a la vez una gran infraestructura de organizaciones para meter a la gente dentro de los grupos y luego para coordinar ese condicionamiento.

Encuentro todo esto muy interesante, pero también un poco deprimente. No puedo evitar estar de acuerdo con Bernays y Ellul que el rol dominante de la propaganda es inevitable en una sociedad moderna, tecnológica y centralizada. Sin la propaganda como una coordinadora para los lemmings, tendríamos el caos. La única manera de evitar la propaganda sería volver al tipo de sociedad descentralizada sin medios masivos, basada en la granja y la aldea, que teníamos en la Edad Media, y no podemos hacer eso mientras vivamos en un mundo en donde estamos rodeados por enemigos peligrosos: es decir, no podemos permitirnos la descentralización y la entrega de nuestros medios masivos de comunicación mientras tengamos chinos o judíos esperando que bajemos la guardia. Lo importante no es intentar evadir la propaganda – realmente no podemos hacer eso – pero si asegurarnos que la gente que controla el contenido y la dirección de esa propaganda sea nuestra gente y que tenga las motivaciones adecuadas. Eso es lo esencial. Después de eso, el resto se vuelve insignificante.

El entendimiento de nuestra situación presente nos lleva a una conclusión que muchas personas inteligentes temen enfrentar. Esa conclusión que asusta tanto es que no hay una forma pacífica para salir de esta situación. Los judíos nunca van a entregar voluntariamente el mecanismo de control de la propaganda, y mientras sigan teniendo el control Estados Unidos y nuestra civilización y nuestra gente continuarán hacia la pendiente resbaladiza hacia la destrucción: la inmigración no-blanca continuará, la tasa de nacimientos blanca seguirá estando debajo de la tasa de reemplazo, los medios seguirán propalando el multiculturalismo y la mezcla de razas, y los judíos continuarán con sus esfuerzos de reducir nuestra libertad a una elección entre ruleros y partidos de fútbol, como ya han hecho en Europa. Y mientras que nuestras pantallas de televisión sigan encendidas y los anaqueles en los centros comerciales sigan llenos de bienes de consumo, los lemmings seguirán yendo felizmente con todo eso.

No podemos votar para salir de nuestra destrucción planificada. O nos dejamos llevar hacia la extinción por los maestros de la propaganda como corderos al matadero, o peleamos, y cuando peleemos habrá un periodo de caos sangriento. Cuando dije esto en el pasado gente que estaba de acuerdo conmigo en otras cosas me acusó de tener fantasías sangrientas. Ellos no querían enfrentar el prospecto de la violencia y el derramamiento de sangre, y cuando dije que debíamos enfrentarlo me acusaron de quererlo.

Bueno, no quiero – excepto como una alternativa que es infinitamente preferible a la extinción. Prefiero un camino pacífico a la supervivencia y al progreso, pero ya no creo que nos quede un camino pacífico. La gente que me acusó de ser un sanguinario era gente que estaba cómoda, que estaba viviendo a lo grande, y por supuesto, no quería que se terminara esa buena vida. No querían que su mundo confortable se convirtiera en caótico y peligroso y sangriento. No puedo culparlos por eso. Pero dejan que su deseo de que siga esa comodidad esconda esa verdad. Ellos querían creer que podemos votar para salir de este lío en el que estamos y que todo puede ser resuelto pacíficamente, y eso es lo que creyeron. Solo puedo estar de acuerdo con el profesor Ellul que la peor cosa que podemos hacer es entretener la ilusión sobre la eficacia de la democracia en combatir el mecanismo de propaganda destructiva que es usado contra nosotros por los judíos.

Nuestra responsabilidad es continuar construyendo nuestra capacidad de tomar ventaja de los eventos como ocurren, y eso significa principalmente continuar construyendo nuestros medios para comunicarnos efectivamente con cada hombre y mujer blancos de mente independiente con una conciencia e intentar ganar su participación en el esfuerzo para llegar a otros. No espero que nuestra capacidad de comunicación vaya a ganar ninguna elección para nosotros, pero seguramente reforzará nuestra habilidad para luchar – y eso es lo que pienso hacer hasta mi último aliento.

Gracias por estar conmigo hoy.

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Autor: Gas Mask

Please visit https://thegasmaskblog.wordpress.com if you are fed up with jewish lies and bullcrap!

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