Fake News, or… We are A+ Class Whiners Because We Don’t Have the Monopoly of that Anymore

[Because a certain someone asked for the translation, I’m doing it. My comments go in italics, as usual… Also, I’ve translated this stuff from Jewgle Translate again. Tell me if there are grammatical errors or weird phrasing, I tried to fix all of it but maybe something might have escaped me…]

[This is an article that comes from the newspaper PERFIL… It seems that’s written by a son of Fontevecchia (the founder of the newspaper)… or, at least, some relative of his. He bleeds from the wound that they self-inflicted themselves, poor thing. Yesterday was the day of the Journalist in Argentina, that’s why we have this “reflection” that more than a reflection seems to be an attack…]

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A Jewess Goes to the Synagogue [On a Presidential Visit]

[It’s short ‘cause original content is short too… My comments in italics. Translated from Jewgle Translate because I’d take me too long.]

Merkel and jews on the synagogue.
Oy vey, my jewish buddies… Do you like the organ? I taxed the Germans for that. HAHAHAHAHA!

 

German Chancellor Angela Merkel is in Argentina for the first time. On her arrival, after breakfast with businessmen, the president went to the synagogue of the Israelite Congregation of the Argentine Republic, better known as Temple Libertad, located on Libertad Street, in the neighborhood of Tribunales.

After eating with our businessmen (other screwy rats) she went to the synagogue… Speaks volumes, if only my countrymen knew…

In the religious temple they recently restored a Walker organ with German funds, which is why Merkel decided that it was appropriate to visit it.

Yes. Reparation funds come in handy. Poor Germans, the fucking jews milk them to death.

This synagogue is the same in which is Rabbi the Minister of Environment and Sustainable Development, Sergio Bergman. The official attends regularly to the temple that was declared National Historical Monument in December of 2000.

That juderatt! This last summer, while we had forest fires due to the (official explanation) high temperatures, Sergio Bergman sent us to pray. Literally, he say that the best we could do was pray. He knows less about the environment than I, and that’s saying a lot…

Let’s check the nice synagogue those jews have…

Pretty ass synagogue, shame it has jews on it.
Pretty synagogue…! It’s like saying that a cancer tumor is pretty, however.

Another personality that has a connection with this synagogue is the Director of Programming of El Trece, Adrian Suar. He was born in Queens New York and at age three came to Buenos Aires. His father, Leibele Schwartz, sang at the New York Synagogue and asked to be transferred to the Liberty temple where he continued with this activity.

Ah, that talentless jew actor. Seriously, he is a fucking disgrace as an actor, and still, he managed to act in several series (still does that). However, he does worse shit than that. He produces a good chunk of all the crap we Argies have to endure. Channel 13 (El Trece) it’s a fucking disgrace. Degeneration everywhere.

Here is a mugshot of the perp jew…

A fucking disgraceful jew called Adrián Suar.
Here he is. He’s nicknamed “El Chueco”, due to his lack of grace.

My countrymen just don’t get it. The fact that she rushes to visit a fucking synagogue, (while not being the president of Israel, she’s a president of a Christian country) speaks volumes… We are (at least nominally) Catholics. Why she is not visiting a Catholic Church? We have several good churches and cathedrals there in Buenos Aires. Probably better than that shitpile of a synagogue she went to. You see that we have a fucking rabbi as a minister of Environment. Yes, we are very fucked. He doesn’t know shit, and, even worse, he doesn’t give a fuck about us. Also, this is not casual. That rabbi has more influence than it seems. There are several synagogues in Buenos Aires, why she went to his synagogue?

Ah yes, even if the original it’s on Spanish, you need the source.

 

 

Fake News, o: No puede haber tanta maldad, mi amor, no puede haber tanta maldad

Esto es un artículo que proviene del diario PERFIL… Parece que lo escribe un hijo de Fontevecchia… o, al menos, algún pariente suyo. Sangra por la herida que ellos mismos se causaron, el pobrecito. Ayer fue el día del Periodista en Argentina, por eso esta “reflexión” que más que reflexión parece un ataque…

 

 

Mis comentarios van en cursiva, como siempre.

“Aunque utilizar noticias falsas para manipular al público es una práctica milenaria, esta nueva iteración que llamamos fake news es mucho mas poderosa por su velocidad, potencia y bajo costo de producción. Las fake news son una especie de cáncer de la web que nacen como consecuencia de los modelos de negocios de Google y Facebook, en conjunto con la decadencia de los medios tradicionales de comunicación.”

Bueno, al menos reconocemos el problema. Acá no se hagan los tontos, que le han estando mintiendo duro y parejo al pueblo argentino durante los últimos 14 años. Y antes de eso también. Se volvió nauseabundo hace como diez, sin embargo.

“Para hacerle frente, entonces, lo que necesitamos son mejores medios profesionales que inspiren confianza y seriedad, que se ganen a la audiencia con coberturas corajudas y objetivas, aprovechando tanto la tecnología como las históricas técnicas periodísticas. Si no conseguimos valorar el trabajo periodístico en serio, logrando que tanto los lectores como las plataformas paguen por el buen contenido, entonces terminaremos por hacernos un daño a nosotros mismos, viviendo en una sociedad menos informada y por ende menos libre.”

¿Mejores medios? Si, la verdad es que tienen mucho para mejorar. Por ejemplo, los horrores de ortografía que tienen. Ya no lo pueden disimular. ¿Coberturas corajudas y objetivas? Mea culpa, mea culpa. No pueden ser corajudos ni objetivos por que se les termina el negocio. Si destaparan todas las ollas podridas del poder se les terminaría el curro muchachos. Así de sencillo. Ustedes también son parte del problema, judíos periodistas.

Podríamos definir fake news como información falsamente descriptiva que busca manipular a la audiencia sin importar su propósito. Por eso podemos decir que las fake news no son un invento de la era digital. Desde los faraones egipcios a los grandes populistas del siglo XX, todos abusaron de las audiencias engañándolas con falsedades.

Eso lo hacen ustedes también. Solo que mienten reportando lo que les conviene al judío de turno. ¿Por qué se quejan tanto? Desde Página/12 hasta La Nación, todos mienten según les conviene. Solo que el Página parece la gacetilla de una sinagoga, y La Nación es un poquito más disimulado. Hasta por ahí nomás. Siempre chupandole las medias al diabólico eje EE.UU/Israel. Los norteamericanos, nobleza obliga, son víctimas también. Mueren en guerras al pedo peleando por los judíos, mientras creen que están haciendo un bien.

Lo que cambió fue la plataforma. Hasta que se creó la web, el acceso a audiencias masivas estaba monopolizado por quienes concentraban el poder político o los dueños de diarios, radios y canales de TV. Internet permitió el acceso prácticamente ilimitado a la información y le dio a quien lo quisiera una plataforma para comunicarse. La llegada de las redes sociales multiplicó el alcance de los internautas exponencialmente, dinamitando ese control de la información que, en gran parte, era de los medios.

Buuuaaaaaaaa. “¡Ahora no puedo mentir tanto como antes!” Snif, snif, ahora somos muchos y la torta está cada vez más pequeña. Snif, snif. Libre mercado de información, ¿qué le dice?

Los mismos medios aportamos a nuestra propia destrucción. Leímos mal el partido, entonces salimos a captar esa audiencia aparentemente infinita que aportaba la web para intentar vender más publicidad. Primero regalamos el contenido y, cuando los ingresos comenzaron a caer—porque los lectores pasaban a las plataformas digitales—achicamos redacciones y bajamos la calidad de nuestros contenidos, entrando en un circulo vicioso que se repite hasta hoy.

Vicioso y viscoso también. Por eso se mantienen con pauta oficial. Siempre mintiendo para el que les paga más. Siempre tapando para sus jefecitos ustedes.

Noticias falsas, consecuencias verdaderas

Ontológicamente, equiparamos el valor de nuestros columnistas y periodistas estrellas con cualquier resultado de búsqueda de Google y con todos los posteos en Facebook, buscando sumar clicks. Mientras que para escribir en una publicación como el New York Times o Perfil uno tiene que tener ciertos pergaminos, la web acepta a todos, ya que el espacio es infinito. Google y Facebook, que logran captar a gran parte de esa audiencia global, generan ganancias multimillonarias con contenidos de otros mientras los diarios y revistas nos desangramos compitiendo entre nosotros, y con blogueros e influencers, por migajas.

Tranquilo. Acá hay un nazi hablando de vos. ¿Te molesta? Tengo como tres lectores que hablan en inglés, pero bueno. No se puede tener todo en la vida.

Es ahí donde el ecosistema digital controlado por Google y Facebook, y fomentado por los medios tradicionales, le abrió las puertas de lleno a las fake news. Ovidiu Drobota, un joven rumano de 24 años, es el fundador de Ending the Fed, una comunidad de Facebook que cuenta con mas de 350.000 seguidores que generó cuatro de las diez noticias falsas de mayor audiencia durante las elecciones presidenciales que consagraron a Donald Trump. Drobota factura aproximadamente US$10.000 por mes usando Google AdSense, la plataforma de venta de publicidad del gigante de Silicon Valley.

Tranquilo Fontevecchia. Vos debes ganar bien por tu apellido, nene. Sin embargo, los pasantes mal-pagos que les escriben los artículos pueden sentir celos de don Drobota.

Aunque dice ser seguidor de Trump, Drobota hizo ingeniería inversa y descubrió que escribiendo notas falsas a favor del candidato republicano lograba generar posteos de alto engagement (interacción) en Facebook. Esos usuarios, en su gran mayoría de EE.UU., llegaban a sus notas falsas a través de la red social para luego entrar en su sitio, donde Drobota monetizaba a CPMs (valores) varias veces más altos que los que generaría un lector rumano o argentino debido a su alto valor para los anunciantes.

Drobota no fue el único que se avivó. En Veles, Macedonia, el salario promedio es de US$350 por mes, pero existen mas de 100 sitios por-Trump generando fake news, donde los mejores pueden generar ingresos superiores a los de Drobota.

Y los que son todavía mejores pueden tener a una audiencia atontada por diez años. ¿No me crees? Mirá La Nación y Página/12, Clarín y Tiempo Argentino. TN y C5N. Son dos caras de la misma moneda, hermano. Unos hablan mal de Cristina Kirchner, los otros hablan mal de Mauricio Macri. Eso si, ninguno te cuenta que los dos son basura judía. Igual que el tercero en discordia, Sergio Massa. Todos son la misma basura judía.

Todo esto responde a los nuevos hábitos de lectura que surgieron a partir del consumo de noticias en formatos digitales y, especialmente, en celulares y smartphones. En EE.UU., hay estudios que muestran que un 59% de los posteos compartidos nunca se abren. En un gracioso experimento, una nota falsa titulada “La NASA confirma que la marijuana contiene ADN alienígena de otro sistema solar” generó más de 140.000 compartidos, mientras que el portal NPR publicó “¿Por qué no leen los norteamericanos?” como chiste (el contenido de la nota explicaba que era una nota falsa), generando cientos de comentarios de lectores enojados con sus compatriotas por no leer más.

 

El verdadero problema es que ni Google ni Facebook, y mucho menos los autores de estos blogs y sitios espurios, se hacen cargo de lo que consume la audiencia. Mientras que en Perfil tenemos responsabilidad legal por lo que escribimos, aparte de un pacto con nuestros lectores y anunciantes, en la web vale todo porque el anonimato es rey. Existen sitios como Snopes en EE.UU. y Chequeado en nuestro país que buscan limitar el impacto de las noticias falsas, pero el problema los excede. Y nosotros debemos preguntarnos si en serio queremos a Google y Facebook decidiendo algoritmicamente que tipo de contenido es confiable y está chequeado.

¿Decidiendo algoritmicamente? No te hagas más el tonto de lo que ya sos. Sabés bien que eso de “decidir algoritmicamente” es un cuento chino. Van a censurar lo que a ustedes, judíos y judaizantes, no les gusta que salga a la luz. Trump me hace acordar a Perón con eso de que ganó con todos los medios en contra. Trump no va a salvar a la raza blanca ni en pedo, pero el ataque que le hicieron fue (y sigue siendo) fuerte. Claro que estamos los que lo corremos por derecha también.

¿Qué podemos hacer? Como planteó Laura Zommer de Chequeado: educar e innovar. Tenemos que valorizar nuestros contenidos haciéndole entender a los lectores que es costoso hacer buen periodismo. La sociedad tiene que aprender a diferenciar el contenido profesional del trabajo de un bloguero. Y para eso los medios tienen que seguir haciendo periodismo de alto vuelo, utilizando todas las plataformas y las nuevas tecnologías para contar historias cada vez más atractivas para la audiencia.

Con los horrores de ortografía que tienen, olvídense de eso. ¿Laura Zommer? ¿Será judía esa?

A la vez, las plataformas tecnológicas como Google y Facebook tienen que aceptar que no pueden hacerse multibillonarios con nuestros contenidos a costo cero. Necesitamos regular los derechos digitales y exigirles que paguen, mientras mejoramos el ecosistema de publicidad digital para erradicar el fraude y la falta de transparencia. No tienen que importar los clicks sino el tiempo de permanencia del lector. Estos cambios ya se están gestando en Europa y nosotros no tenemos que quedarnos atrás. (Aquí hay dos casos puntuales donde Google y Facebook abusaron de los anunciantes, obviamente nunca devolvieron la plata).

¡Judíos peleándose con otros judíos por unos shekels! Que tierno. En la Edad Media, los judíos más ricos pagaban los impuestos de los más pobres, si estos no podían afrontarlos. Solo los gentiles pueden ser jodidos sin asco por los judíos de Jewgle y Faceberg, ustedes no.

Siempre existirán las fake news. Además de los vivos que se aprovechan de lectores inocentes para ganar unos mangos, también están los hackers, trolls, servicios de inteligencia, y todo tipo de actores que buscan manipularnos. La batalla la tenemos que dar los medios de comunicación, los anunciantes, las plataformas tecnológicas, y, más que nada, los usuarios de la web que cada vez más dependen de ella.

Siempre existirán. Sobre todo cuando los medios “responsables, objetivos, imparciales, que hacen de la verdad su lema”, son los que mienten más que nadie. ¿Vivos qué se aprovechan de lectores inocentes para ganarse un dinerillo? Ustedes se vienen aprovechando de la inocencia del pueblo argentino desde hace mucho también. Lo que les molesta es que perdieron el monopolio de eso.

FUENTE, (por que no me lo puedo robar impunemente).

Blood Called & Spilled

[This piece comes from Cartier’s blog Since she has a good (and very personal) point there, I’ll post only the primer. Read all of it on her blog. Here lays a question in the heart of every sincere Nationalsocialist: are you willing to fight for your race? That doesn’t only mean fighting in the physical sense (which is necessary, and will be probably the only way out), but also, in the spiritual sense. There are heaps of lies everywhere about us.

Here’s the history of an ordinary man who felt the call of his blood. He wasn’t a “hater”, nay, he loved his race. That’s what real Nationalsocialism is about… It might sound sappy and cheesy, but there must be a reason more than sheer hate. Hate it’s important too, and it’s a reflection of the love we feel. We do care about the future. It’s only that we know that the future sucks.

Life is about struggle. Small struggles, big struggles, titanic struggles. We are reaching a point of no return. This happened back in the ’80s, way before I was born… Things have worsened since then, everybody knows that. It will take giant pains for straightening things out. Everybody, no matter what you do, should do his part at the best of their abilities. All of us have some special skill, use it!]

 

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by Dr. William L. Pierce

THE LONGEST-RUNNING national news story of recent months certainly must be the one about the Aryan Resistance Movement, also named in various news accounts as the White American Bastion, the Silent Brotherhood, and the Order. (ILLUSTRATION: Robert Mathews challenging an “anti-racist” protester.)

Newspapers have reported, week after week, on multimillion-dollar armored-car robberies and a counterfeiting operation intended to finance a violent overthrow of the U.S. government, fiery shootouts between White revolutionaries and SWAT teams of Federal police agents, an assassination of a Jewish radio commentator and alleged “hit lists” of government officials to be killed, and massive FBI manhunts for surviving members of a group that is said to have involved no more than 40 members. Interest in the Aryan Resistance Movement (ARM) on the part of the television networks and the nationally circulated print media seems still to be growing…

 

Read the original at: Blood Called & Spilled